Cuando se habla de marketing digital, a menudo se piensa solo en publicidad. Sin embargo, en los productos digitales, el trabajo de un growth marketer esta mucho mas cerca del desarrollo de producto de lo que suele parecer.
Todo empieza con los datos
El punto de partida del trabajo de un growth marketer es casi siempre el analisis del comportamiento de los usuarios. Antes de proponer cambios o estrategias, es necesario entender que esta ocurriendo realmente dentro del producto.
De donde vienen los usuarios, que recorridos siguen, en que punto interrumpen un proceso y que acciones indican que han encontrado valor en el servicio son preguntas centrales.
Para responderlas hacen falta herramientas de analytics y sistemas de tracking de eventos. Estos datos no son solo numeros: son pistas sobre como se utiliza realmente el producto.
Crecer significa experimentar
Una vez recogidos los datos, el siguiente paso es la experimentacion. El growth marketing no se basa en intuiciones aisladas, sino en un proceso continuo de prueba y aprendizaje.
Una landing page puede modificarse para mejorar la conversion, el pricing puede probarse con distintas variantes y el onboarding puede simplificarse para ayudar a los usuarios a entender antes el valor del producto.
Tambien pueden probarse emails y notificaciones. La idea central es sencilla: en lugar de decidir solo por hipotesis, se observan los resultados reales de cada cambio.
Por que el growth marketing trabaja con developers
En contextos tradicionales, marketing y desarrollo suelen verse como dos mundos separados. En los productos digitales modernos, esa separacion funciona mucho peor.
Muchas estrategias de crecimiento requieren intervenciones tecnicas: tracking avanzado, integraciones con plataformas externas o cambios directos en los flujos de usuario y en la logica de la aplicacion.
En estos casos, el growth marketer no trabaja al margen del equipo tecnico. Trabaja con los developers para construir herramientas que permitan observar, medir y mejorar el producto con el tiempo.
El producto como sistema en evolucion
Cuando marketing, producto y desarrollo colaboran de forma estrecha, el resultado no es simplemente una serie de campanas mas eficaces. Se crea un sistema capaz de evolucionar continuamente.
El producto se vuelve observable: cada cambio puede medirse, cada hipotesis puede probarse y cada mejora puede validarse con datos.
Este enfoque permite adaptarse con mayor rapidez a las necesidades de los usuarios y a las dinamicas del mercado.
El crecimiento como proceso continuo
Al final, el growth marketing no es una actividad aislada ni una fase concreta del proyecto. Es un proceso continuo que combina observacion, experimentacion y mejora.
Cuando este proceso se integra con el desarrollo del producto, el crecimiento deja de ser solo una cuestion de trafico o campanas. Pasa a formar parte de la manera en que el producto evoluciona con el tiempo.
Conclusion
Un growth marketer no trabaja solo sobre campanas. Trabaja sobre datos, flujos y experimentos. Y por eso, en los productos digitales mas maduros, su trabajo se cruza con el de los developers.
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